Nos invitaron a Krefeld. Una ciudad en el corazón de la Alemania obrera. No Berlín. No el bombo. Solo gente real, pistas de baile reales, energía real.
Y nosotros trajimos el sonido.
El volante intentó nombrarlo todo: Samba. Acid Jazz. Afrobeat. Latin Boogaloo. Baile Funk. Kuduro. Gypsy Jazz. Hip Hop. Ragga. Breakbeats. Bhangra.
Parece un desastre en el papel. Pero en la pista, tenía perfecto sentido.
Porque así suena la diáspora cuando dejas de separar. Cuando dejas de encasillar la música. Cuando tocas las conexiones en lugar de las fronteras.
DJ Garrincha y el Dr. Sócrates trajeron la selección que siempre traían: los ritmos que mueven cuerpos, los ritmos que cuentan historias, los sonidos que unen, sin dañar a nadie en el camino. Desde Baile Funk hasta Kuduro, desde Afrobeat hasta Bhangra, desde la favela hasta la ciudad industrial.
Krefeld no es una capital. Las revistas no escriben sobre ella. Pero la pista estaba llena. La gente bailó. El ritmo conectó.
Ese es el punto. Siempre ha sido el punto.
Desde las favelas de Río hasta las ciudades obreras de Alemania, la Diáspora Tropical encuentra su lugar dondequiera que esté la gente.
02.04.11
Krefeld
Ficou na história.